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Microhistoria: práctica de carácter experimental comprendida desde las redes sociales.

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Microhistoria: práctica  de carácter experimental  comprendida  desde las redes sociales.               Neria Mercedes Zambrano Pérez: junio 2009

 El desarrollo del presente tema se deriva de la necesidad de aprender sobre microhistoria y redes sociales. Carencia, transformada en la exigencia de realizar la revisión bibliográfica pertinente, procesar la información, analizarla y reflexionar. Así, surge el supuesto de que la microhistoria como práctica experimental se comprenda desde las redes sociales, de allí el interés por abordar la microhistoria y redes sociales como conceptos claves del presente ensayo.1 Ensayo, en ningún momento  tendiente a abrir un debate epistémico en relación a la realidad abordada  y elaborada desde ambas corrientes, pero sí, vinculante con el interés de describir los elementos  y subelementos conceptuales-operativos que las interpretan con el propósito de percibir y comprender sobre lo que las vincula, más allá de las diferencias.2 Percepción y comprensión sustentada en la concepción sobre microhistoria  de Carlo Ginzburg (1995), Giovanni Levi (1990),  y Tamar Herzog (1995)  y; la visión relacional del enfoque de redes sociales expuesta por Lozares (1996) y Sanz (2003). En el marco de  lo enunciado se aspira dar respuesta a las interrogantes ¿la microhistoria  se podría concebir desvinculada de las redes sociales y su análisis? ¿El análisis de las redes sociales se podría considerar microanálisis en consecuencia microhistoria? ¿Carlo Ginzburg, Levi Giovanni y Tamar Herzog  son  microhistoriadores?

 El aprendizaje sobre microhistoria como práctica experimental comprendida desde las redes sociales, plantea la necesidad de saber, por una parte, sobre la visión de la investigación histórica asumida por los microhistoriadores, en lo relativo a la convicción de reconstruir lo más exactamente posible la verdad, al describir y captar a través del accionar de un individuo,  la producción regular de ciertos comportamientos articulados con un conocimiento general de la sociedad  de sus estructuras globales y dinámicas de transformación. Por otra parte, conocer desde la perspectiva de redes sociales, la forma de estudiar una estructura social a través de los elementos básicos  -actores y relaciones-que definen una red social. En otras palabras, se requiere definir conceptual y operativamente la microhistoria y las redes sociales, con el propósito último de reflexionar y comprender  sobre el mecanismo adoptado que hace ambas corrientes vinculantes por el carácter pluridisciplinar3 y  transdisciplinar.4  

 Microhistoria

 La microhistoria, es narración de acontecimientos emergida de la necesidad de generar una descripción dinámica del contexto sociocultural asociado al valor agregado que se le atribuye a las relaciones sociales e interpersonales interpretadas desde el accionar individual en y, para la producción de  los cambios y transformaciones. Allí, se vislumbra, todo el acontecer preponderante y/o importante atribuido a  la racionalidad selectiva y limitada para explicar los comportamientos individuales e interpretar esta información como fruto del comportamiento subjetivamente deseado y comportamiento socialmente requerido, entre libertad y restricción, analizadas desde la red de relaciones sociales en las que se inserta su vida. Permite explicar a partir de un contexto micro lo inexplicable en uno macro.5

 Razón por la cual, la microhistoria fundamenta el trabajo historiográfico en  la reducción de  la escala de observación, al  considerarla, esencial para abordar el análisis de aspectos fundamentales a la hora de tomar las decisiones y acciones pertinentes al enfrenta metodológicamente la dimensión espacial- temporal y potencialidades relativas  a la densidad de la fuente disponible. La reducción de la escala de observación, requiere, obviar, el estudio de la sociedad como unidad y exige la comprensión y el análisis histórico a partir de escalas de una vida como fuente de estudio profunda sin interés específico en la localidad en que se desarrolló. Además, exige de la descripción o narración de lo particular.6 Es decir, la explicación a partir de un contexto micro, mediante el uso de una escala reducida de observación facilita el acceso a los menores indicios, a lo único e irrepetible, posibilitando al historiador reconstruir una realidad particular, en la que el análisis corresponde a hechos empíricamente constatables en busca de una descripción más realista del comportamiento humano.7

  Los elementos y subelementos citados, explican el carácter práctico y experimental de la microhistoria. Comprende la reducción de la escala de observación lo que posibilita un análisis microscópico, y aspira ser “elocuentes” los meros sucesos comunes de la vida, así como también, dar expresión científica a sucesos simples y representa la expresión más acentrada de la experiencia humana de la realidad.8También se podría definir como el intento de estudiar lo social, mediante un conjunto de interrelaciones cambiantes existentes en configuraciones, en constante adaptación apoyado en una clasificación más fluida de la cultura. Todo ello, abordado en el marco de un análisis que rechaza la simplificación, las polarizaciones o dicotomías, las tipologías rígidas.  Además, el historiador con el documento por único soporte tangible - principalmente los escritos-  narrar con palabras propias y ajenas, restituye con ayuda de ciertas voces un mundo perdido, un universo de expresión que suele leer, un mundo posible encerrado en los límites de palabras, un mundo en el que el historiador  se sumerge con la única intensión de reconstruir la verdad lo más fidedignamente posible.9

 Es evidente que estos, entre otros,  elementos y subelementos, definen la microhistoria, considerados con menor o mayor énfasis por los microhistoriadores, en este caso, son transversales a la realidad  reconstruida, relatada y recreada por Carlo Ginzburg (1976)  El queso y los gusanos: el cosmos de un molinero del siglo XVI.10Giovanni Levi (1990) La Herencia Inmaterial. La historia de un exorcista piamontés del siglo XVII, y;  Tamar Herzog, (1995) Ministros, Parentescos, Relaciones Sociales y Ejercicio/ La justicia penal de la ciudad de Quito (1650-1750). A saber:

 Carlo Ginzburg reproduce testimonios y  declaraciones  en las formas que aparecen en las actas inquisitoriales y de otras investigaciones, es decir, en un conjunto de hechos ciertos y documentados -información contextual y personal, oral y escrita-  construye con procedimientos retóricos y narrativos la representación vivaz de un hecho verídico que ocurrió en la región de Friuli, ubicada al norte de Italia, cerca de los Alpes. Explica, el comportamiento de la estructura significativa de la sociedad y su conjunto al estudiar la vida de  un humilde molinero, lector contumaz, extravagante y previsible, creador y sabedor de metáforas orgánicas que describen el mundo y su génesis; un excepcional campesino a cuyo interior llegan tradiciones populares de las que ni siquiera es consciente. El historiador presenta el contexto - espacio temporal, social y político del Friuli de aquella época, asumiendo la manera habitual en lo que lo haría el historiador de oficio, al explicar que la  historia transcurre a en los últimos dos decenios del siglo XVI, en los cuales fluye un clima de confrontación religiosa, por un lado la Reforma iniciada por Lutero y por el lado contrario la Contrarreforma llevada a cabo por una Iglesia católica encabezada por el papado romano, abunda la corrupción y se desvía la doctrina cristiana, es decir, describe  la sociedad, sus relaciones y la centralidad de la nobleza local, las alianzas entre los distintos grupos y, en fin,  la posición que en todo ese entramado social ocupa el campesino.  Finalmente, el autor narra una historia de las ideas, una historia de la religión, una historia de la cultura y una historia rural a partir de un análisis individual o reconstrucción biográfica de un sujeto marginal Menocchio, a partir de una serie de datos de fuente inquisitorial.11

 Giovanni Levi a través de la vida y los contemporáneos de Giovan Battista Chiesa, reconstruye la sociedad campesina del antiguo régimen sus estrategias y el curso de actividad/  Informa sobre los modos de vida  y relaciones entre los actores/ lo expresado en lo global es vinculante al hecho, se expresa e interpreta en lo local, haciendo especial hincapié en las características de la sociedad rural. Centra el estudio en  la racionalidad de las acciones humanas- racionalidad limitada por la incertidumbre de lo limitado de la atención e información-, el mercado- transferencia de bienes económicos e intercambio- y el fenómeno de la reciprocidad – en que se da el intercambio mas allá de lo económico/ mercado de la tierra, la definición del poder local  la estructura social, -el poder deriva de lo que posee como recursos personales y familiares así como la dependencia clientelar, no necesariamente conectadas con el poder feudal.12El análisis lo centra en espacios contextos reducidos comunidades o grupos sociales e individuos que constituyen parte de una red de relaciones asociadas con contextos más amplios. Aunque no el primordial la relaciones de poder como nexo complejo constituido por sentimientos de identidad colectiva, símbolos de prestigio alianzas familiares y grupos formales e informales de gestión y control de los recursos de una comunidad. El relato que da vida a lo cotidiano y extraordinario de las comunidades, convertir en interesante lo pequeño, lejano, extraño lejano. Su propósito transita por detectar de qué manera la gente de un pueblo minúsculo experimentó la  injerencia del poder estatal a través de mediaciones personales e institucionales. A él no le interesó si fue tal o cual pueblo. Su objeto fue analizar cómo respondió la gente a ese proceso, si resistió o no, y los mecanismos instrumentados a tal fin. En este caso, representar la versión "social" de la puesta microhistórica por cuanto el seguimiento de las redes de relaciones aparece vinculado a la contextualización social que es el lugar donde puede individualizarse la elección específica de grupos o individuos.

 Tamar Herzog13representa la clasificación socio-profesional de los vecinos de Quito en el antiguo régimen según su estamento, su nobleza o hidalguía,  sus relaciones sociales y familiares, entre otras relaciones. Explica la constitución de  una agrupación de redes que se reproduce  en la burocracia, por la continuidad en la lógica de actuación y pauta de comportamiento. El énfasis de la explicación la hace en torno a los actores, mediante la descripción dinámica  de la posición de poder representada por el capital social14 y el capital simbólico.15 Posiciones delimitadas por relaciones de poder comprendidas como nexo complejo constituido por sentimientos de identidad colectiva, símbolos de prestigio alianzas familiares y grupos formales e informales de gestión y control de los recursos de una comunidad.  En otras palabras, relaciona los actores y los vínculos por las características comunes, en lo relativo a la posición social y capacidad económica, así como, las relaciones sociales (fuente o consecuencia), entre otras, parentales/familiares, amistad/ vecinos, primeras y segundas nupcias. Todo ello, en y, para el análisis  como red social conformadas por afinidades emotivas, sanguíneas, profesionales y de servicio. Profundiza el  estudio de las relaciones/vínculos de los ministros asociado al capital simbólico. El énfasis del relato lo desarrolla mediante el despliegue de formas de relación e interacción analizadas e interpretadas, en concreto, al configurar la red social del presidente Araujo y Río; la de comerciantes, y; de la  Justicia como empresa familiar. En general, la reconstrucción elaborada y narrada por la autora favorece la versión individualizada y racional de los hechos, mostrando los sujetos involucrados y cómo se relacionan en los espacios socialmente construidos, pudiéndose apreciar, la no pretensión, por agotar la información-documentos- procesada, a pesar, de la mirada intensa a los ministros, parentesco, relaciones sociales y ejercicio, en la cual percibe la influencia de las relaciones e interacciones  en el trabajo rutinario, así como en delimitar lo justo y legal al administrar la justicia, por tanto, concluye, ésta no puede ser entendida como la aplicación neutral de las reglas de derecho, es decir, sobre la base del análisis explica un hecho imperceptible desde una visión generalizada sobre la administración de justicia.

 Los elementos y subelementos, entre otros, que definen conceptualmente la microhistoria se hacen operativos en los relatos construidos por los historiadores antes citados, explican el comportamiento de la estructura significativa de la sociedad y su conjunto al estudiar la vida, centrando el análisis en espacios/contextos reducidos de comunidades o grupos sociales e individuos que constituyen parte de una red de relaciones asociadas con contextos más amplios. Los microhistoriadores reconstruyen los hechos generalmente sobre la base de documentos escritos, mediante el uso de la técnica narrativa.16 Apoyan, en parte la explicación en las redes de relaciones que emergen de los nexos de individuos determinados por el sentimiento  de identidad colectiva generado por la racionalidad de  las acciones humanas, desencadenantes  del fenómeno de reciprocidad entre parientes y grupos formales e informales de gestión y control de los recursos de una comunidad, además, determinan para el análisis de los actores la descripción dinámica  de la posición de poder derivada de lo que posee como recursos personales, familiares, la dependencia clientelar, no necesariamente conectadas con el poder feudal. Posición social, interpretada a través del capital social y capital simbólico. Representan investigaciones históricas en las que prevalece la escala de observación reducida. Todos estos elementos y subelementos se observan de manera amplia en la obra de Giovanni Levi.17

Redes Sociales

            Cabe destacar, que no hay una coherencia o una única acepción de redes sociales, ni un cuerpo teórico sistematizado. Sin embargo, es necesario reconocer que la concepción de redes sociales se sustenta en la antropología, la psicología, la sociología y la matemática, es decir, expresa una visión  multidisciplinar.18 Carlos Lozares (1996) luego de investigar al respecto y sobre la base de lo expresado por otros estudiosos del tema, define las redes sociales como el conjunto de relaciones sociales o interpersonales de los seres humanos-actores sociales-, en contextos bien delimitados.19Relaciones que determinan y transforman la estructura general de la red, al operar como mecanismo de comunicación, trasmisión de información y aprendizaje en el marco de una dinámica de creación y limitación de posibilidades individuales y de las organizaciones; al punto que individuos y organizaciones inician, determinan y transforman la estructura global de la red. Las relaciones pueden ser formales en el sentido de institucionales/ regladas o informales; permanentes o pasajeras; en proceso o consumada, pero representan también estructuras de poder. En todo caso, se requiere de lineamientos teóricos y procedimientos metodológicos para identificar los componentes e identificar la unidad de análisis y actores involucrados, a fin de lograr analizar la cohesión del conjunto de la red, comprender la estructura general de la red y el nivel de integración y vinculo generado a través de los lazos relacionales entre lo micro y lo macro de la estructura social.20

En esta idea, los elementos y subelementos conceptuales que constituyen  la definición de redes sociales, cobran vida, por así decirlo, al  definir el método utilizado para conectar el mundo de los actores-individuos y organizaciones- con las estructuras sociales emergentes que resultan de las relaciones establecidas entre los éstos, el cual se denomina “análisis de redes sociales” (ARS) . Este resulta ser un conjunto de técnicas de análisis para el estudio formal de la relación entre actores y, para analizar las estructuras sociales que surgen de la recurrencia de esas relaciones o de la ocurrencia de determinados eventos, insistiendo más en la comprensión de los condicionantes estructurales de sus acciones, menos en porque la gente hace lo que hace.21El ARS  permite describir y estudiar las estructuras relacionales a través de la conducta y/o comportamiento de los actores, entre otras acciones, al interactuar, interaccionar, comunicarse, coincidir, colaborar, intercambiar a través de diversos procesos o acuerdos bilaterales o multilaterales. De modo general, el ARS pretende analizar las formas en que los actores se conectan o están vinculados, con el objetivo de determinar la estructura general de la red, sus grupos y la posición de los individuos u organizaciones singulares en la misma, de modo que se  profundice en las estructuras sociales que subyacen a los flujos de conocimiento o información, a los intercambios, o al poder.22

 Las redes se representan en forma de grafos o matrices, siendo esta última la forma que nos permite realizar fácilmente un análisis de las características formales de la red. Es decir, el análisis estructural y de redes se fundamenta, empíricamente, en la creación y desarrollo de la matriz de relaciones y en la construcción del grafo. Cuando va a desarrollarse un análisis relacional, el material básico para el análisis es la construcción de la matriz que liga a los actores entre sí. Frente a la forma tradicional de las variables, los atributos, para llevar a cabo análisis de redes hay que transformar los datos disponibles a una forma relacional, que tiene normalmente la forma de matriz. De allí, entre las maneras de formalizar y medir los datos en el análisis de redes sociales, se tiene la teoría de los grafos, operando a partir de productos cartesianos con los grafos como representación, y la teoría matricial, a partir de las sociomatrices como matriz de datos inicial. 23

 Ahora bien, definidas, en parte, las caracterizar conceptuales y procedimentales de la microhistoria y  de las redes sociales, éstas expresadas a través de los elementos y subelementos conceptuales-operativos, se hace evidente, el carácter pluridimensional y multidimensional de ambas corrientes, así como, el coincidente uso de descriptores con significado potencial que al abordar el análisis documental, crea incertidumbre por la analogía presente, corriéndose el riesgo, a simple vista de suponer cierta dependencia o interdependencia, por tanto plantear ¿la microhistoria  se podría concebir desvinculada de las redes sociales y su análisis?  Resulta ser un planteamiento provocador de justificación e ideas, se me ocurre si Ginzburg, Levi o Herzog  en el momento, previo o posterior a sus elaboraciones como microhistoriadores se lo hicieron, percibo que sí, e, indiscutiblemente,  lo asumen de manera operativa. Pudiéndose comprender  por la necesidad de éstos desarrollar la búsqueda de fuentes que les permita profundizar, a fin de obtener la narración y/o relato de hechos verdaderos por la posibilidad de delimitar el análisis desde una escala reducida, la construcción de  las relaciones entre los actores involucrados. En este sentido, la utilización por parte del microhistoriador de la construcción de una red social y su análisis, es una opción que viabiliza de manera objetiva la búsqueda de la reconstrucción de la verdad como fin último.

 En torno a esta idea, Herzog comenta, aunque ambas corrientes requieren un análisis detallado de la realidad y un conocimiento profundo del lugar, personas, condiciones, etc. Cada una de ellas aspira, creo, a otro tipo de reconstrucción. Esto no quiere decir que no pueden haber microhistoriadores que se interesan por redes sociales y vice-versa.24 Sin embargo, en el marco de la reflexión surgida del planteamiento ¿la microhistoria  se podría concebir desvinculada de las redes sociales y su análisis? es admisible la creencia de  tener la opción de que son vinculantes, independientemente de los  nexos, de las relaciones y de las interconexiones que las constituyen, más allá de las coincidencias y diferencias, se vislumbra la necesidad de ampliar la visión disciplinar/excluyente o multidisciplinar/incluyente atribuida a éstas.

 Indiferentemente, sobre la visión que hasta ahora el microhistoriador  haya enfocado su estudio, al valorar el contenido de las obras de Ginzburg, Levi o Herzog se vislumbra  la contribución de las redes y su análisis,  a la vez, permite negar, en parte, el planteamiento ¿El análisis de las redes sociales se podría considerar microanálisis en consecuencia microhistoria?  y  afirmar  que ¿Carlo Ginzburg, Giovanni Levi y Tamar Herzog son  microhistoriadores? Porque cada uno, la aborda de modo distinto, comprende y escribe.  Asimismo, permite expresar que a Giovanni Levi como microhistoriador se le puede atribuir el uso amplio de los elementos y subelementos conceptuales y operativos de ambas corrientes durante el proceso de construcción, observación y  argumentación que determinan el carácter empírico y condición de  práctica de la microhistoria.25

  A este  nivel y ya al cierre del análisis, es necesario reflexionar sobre la práctica de los microhistoriadores interesados en las redes sociales y de allí, partir de la supuesta creencia de que éstas corrientes son vinculantes y/o se puedan intuir más allá de las coincidencias y de las disimilitudes, la existencia de una conexión implícita, un punto de encuentro en el camino a transitar en búsqueda de la verdad de los hechos. 26 Vinculación,  posible de visualizar al reenfocar el proceso de comprensión en y, para generar un marco experimental/ interpretativo/explicativo que subraye integrar de manera equitativa y/o fusionar los conocimientos y mecanismos contenidos en los elementos y subelementos conceptuales  y operativos, tanto de la microhistoria como de las redes sociales y su análisis, al estudiar la realidad humana de individuos y sus relaciones. En definitiva, todo esto exige, al microhistoriador, desplegar la visión de transdisciplinariedad para acceder al conocimiento de la verdad  en la que se pretende reconstruir imágenes más completas de la realidad, más integradas y, por consiguiente, también más verdadera a través de sus relatos .27

 Conclusiones.

 El proceso correspondiente a la revisión bibliográfica, conducente a la elaboración del presente ensayo derivado de la necesidad de aprender sobre microhistoria y redes sociales, así como, percibir y comprender su vinculación, resulto atractivo por permitir, entre otros aspectos, evidenciar la necesidad imperante de construir una acepción de la microhistoria. En este sentido, las fuentes muestran lo reiterativo del interés por definir la microhistoria. Se insiste construir a través de los propios microhistoriadores, de sus propias obras y vías de divulgación, entre otras, artículos y entrevistas.

 n esa búsqueda, la microhistoria, sin duda, resulta ser una práctica experimental que según criterio del microhistoriador, puede, desde el punto de vista operativo, apoyarse en las redes sociales y su análisis para estudiar en el lugar donde se genera o perfila la descripción y explicación de un comportamiento individual asociado a las relaciones e interacciones sociales en reducidas dimensiones.

  La construcción del entretejido conceptual-operativo referente a la microhistoria y de las redes sociales, comprende la posibilidad de favorecer la percepción y comprensión sobre su vinculación más allá de las coincidencias y las diferencias, e, interpretar este vínculo en el marco de la transdisciplinariedad. Creer en ello, no  precisa elucubración ninguna, la visión de transdisciplinariedad  está implícito en la práctica de la microhistoria vinculada a las redes sociales, en este caso, fundamentada  un modo diferente de abordar el proceso de investigación en que ambas corrientes  se funden para generar la verdad de los hechos narrados.

Todo lo anterior, se sostiene en sí mismo, dado a que en el transcurso de esta elaboración, precisamente, las obras de los microhistoriadores citados, justamente muestran en menor o mayor grado el resultado de  la audaz conjugación de éstas corrientes. Más aún podría decirse, se evidencia la viabilidad, en efecto, se percibe la presencia de la transdisciplinariedad para enriquecer el trabajo historiográfico, en este caso, la práctica de la microhistoria.

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Notas

1. Ensayo elaborado  por una parte, como estrategia de  producción escrita solicitada en el curso historia del poder del programa  de doctorado Cambios y permanencias en las sociedades tradicionales (CPST)  de la Universidad de Cantabria (UC), por la otra, satisfacer, en parte, el interés de la autora por profundizar en la concepción de microhistoria y de redes sociales, puntos de encuentro y preeminencia del interés  de  la microhistoria por  la búsqueda de la verdad.

 2. Tal vez la diferencia mayor entre las dos corrientes es que una microhistoria desea reconstruir todo un mundo (detalles sobre una persona y sus relaciones, pero también las condiciones materiales, culturales etc.) mientras que los de las redes sociales a menudo se detienen solo en lo social: lo que une a unas personas a otras, olvidándose de lo demás. Aunque ambas corrientes requieren un análisis detallado de la realidad y un conocimiento profundo del lugar, personas, condiciones, etc. cada una de ellas aspira, creo, a otro tipo de reconstrucción. Comentario en torno al tema abordado en el presente ensayo durante el proceso de discusión, preliminar a la entrega. Tamar Herzog-profesora del curso historia del poder, doctorado CPST-UC-   Comunicación virtual/24 mayo 2009.

 3. Pluridisciplinaridad. Implica cooperación entre disciplinas, sin coordinación. Normalmente se da entre áreas del conocimiento compatibles entre sí, y de un mismo nivel jerárquico. Ejemplo serían la combinación de física, química y geología, o de historia, sociología y lenguaje. El estudio de cada una de ellas, refuerza el entendimiento de las otras. Giménez, Gilberto. Pluralidad y unidad en las ciencias sociales. Artículo consultado 22 de mayo 2009, disponible en:

 http://132.248.35.1/bibliovirtual/Articulos/Gimenez/PLURALIDAD.pdf

 4. “la transdisciplinariedad sería un conocimiento superior emergente, fruto de un movimiento dialéctico de retro- y pro-alimentación del pensamiento, que nos permite cruzar los linderos de diferentes áreas del conocimiento disciplinar y crear imágenes de la realidad más completas, más integradas y, por consiguiente, también más verdaderas”.

Miguel Martínez Miguélez (2007) Conceptualización de la Transdisciplinariedad. Articulo consultado en mayo 2009 disponible en http://www.revistapolis.cl/polis%20final/16/doc/marti.doc.

El Dr. Miguel Martínez M. es Profesor Titular (Jubilado) de la Universidad Simón Bolívar de Caracas (Venezuela) y responsable de la Línea de Investigación “Epistemología y Metodología Cualitativa”. E-mail: miguelm@usb.ve; Pinas de Internet: http: //prof.usb.ve/miguelm, o, también, http://miguelmartinezm.atspace.com.

 5.  Levi expresa, yo he tratado de ver si ciertas cosas, y en particular el mercado de la tierra, por ejemplo, estudiados al nivel local, al nivel micro, estudiados con el microscopio, podían decirnos más, podían revelarnos los mecanismos que a una escala mayor no conseguiríamos ver. En este sentido, el problema de la microhistoria es siempre un problema de generalizaciones .MANUSCRITS  pregunta a Giovanni Levi (1993) ¿Nos gustaría que nos hablara de la microhistoria, la historia local y los problemas de generalización?

 6. La práctica de la microhistoria se despliega  en tres principios La reducción de escala del análisis, la explotación intensiva de las fuentes y la adopción de un modelo expositivo orientado por la narración policial, basado en el paradigma indiciario, la descripción densa o el drama social. Desde la propia práctica, los microhistoriadores llevar el problema de “la representatividad” de los casos escogidos y de las fuentes a partir de las cuales construían sus artefactos historiográficos. Sus destrezas en el manejo de la epistemología de la comprensión. Bruker, Peter (1994) Historia y teoría social. México: Instituto Mora.

       7.Por lo tanto, acercarse a la experiencia de los hombres del pasado  no puede lograrse en cuanto objetivo único y aislado sino, siempre en articulado con un conocimiento general  de la sociedad considerada de sus estructuras globales y dinámicas de transformación (…)  el dilema definir leyes o limitarse a la individualidad _paradigma indiciario-   Se requiere definir  un modelo de cientificidad  para las ciencias sociales , atendiendo a su característica  dimensión profundamente histórica  : por eso las cosas no se repiten nunca igual, siendo los hechos irrepetibles, no puede existir una experimentación en las ciencias sociales, sino la observación de hechos ya exixtentes.413Historiografía crítica del siglo XX . En  Berenzon, Boris (2004) (Re) discutir sobre la historia Publicado por UNAM, 2004. 387-426.

 8. La microhistoria se basa en la reducción de la escala de observación que permite un análisis microscópico, y aspira ser “elocuentes” los meros sucesos comunes de la vida” dar expresión científica a  sucesos simples. Representa la  expresión más acentrada de la experiencia humana de la realidad  Levi 1996: 128 -129. Levi, Giovanni. 1996. Sobre microhistoria. En Burke, Peter, ed. Formas de hacer Historia. Madrid: Alianza. p. 119-143.

 9.Jaques Revel 2001, define  la microhistoria como el intento de estudiar lo social en tanto “conjunto de interrelaciones cambiantes existentes en configuraciones en constante adaptación” se apoya en una clasificación más fluida de la cultura, en el marco de un análisis que rechaza la simplificación, las polarizaciones o dicotomías, las tipologías rígidas. En palabras en el cuerpo: Literatura y experiencia. Había una vez un relato: historia desde abajo. Escrito por Laura Scarano Publicado por Editorial Biblos, 2007 pp.  55 -61

 10. La obra de Ginzburg representa "la investigación histórica de mayor impacto" en torno a la "búsqueda de la naturaleza humana", la cual para el historiador italiano se basa en la persistencia milenaria de los motivos chamanísticos en la imaginación popular144.H Beatriz Bragon. Historiografía, microhistoria. Algunas consideraciones adicionales en torno a un tema recurrente. CUYO. Anuario de Filosofía Argentina y Americana, nº 15, año 1998, págs. 135-148

 11. En Éboli, capitulo 4 pp. (67-125) y  la microhistoria: instrucciones de uso, capitulo 7, pp. (231-273) de Serna, J y Pons, A (2000) Cómo se escribe la microhistoria. Ensayo sobre Carlo Ginzburg. España, Universidad de Valencia: Cátedra Frónesis

 12. Las estructuras familiares, ciertos mecanismos protectores como la caridad y la clientela, una red intangibles de amistades, vínculos y protecciones, debían ser la base de la sobrevivencia, aunque los datos económicos los representan de una forma distorsionada y parcial… (54)  en el caso de las familias de colonos como grupo consanguíneo, su fuerza estratégica económica está precisamente en la separación de los hogares y la unidad de los negocios (57) Esta sociedad como cualquier otra, está compuesta por individuos conscientes del margen de imprevisibilidad en el que está organizado todo comportamiento; y la inseguridad sólo no procede de la  dificultad de prever el futuro sino también de la continua conciencia de disponer de información limitada sobre las fuerzas operantes en el medio social en que se debe vivir. Sin embargo no es una sociedad paralizada por la inseguridad, hostil a todo riesgo, pasiva o encerrada en valores inmóviles de autoprotección. (61)… Pero es la imagen de ese hombre absolutamente racional, psicológicamente uniforme, dispuesto al máximo esfuerzo, sin momentos de indiferencia a los estímulos económicos, perfectamente informado de los datos que necesita para actuar sin vínculos sociales ni de memoria, la que ha generado la imagen opuesta etnocentrica del campesino del Antiguo Régimen en poder de los elementos, de la tradición y de la inseguridad, incapaz de un comportamiento activo y estratégico. (62) en notas de la ficha resumen elaborada por la autora del presente ensayo sobre contenido de la obra de Levi, Giovanni (1990) La Herencia Inmaterial. La historia de un exorcista piamontés del siglo XVII. Capitulo segundo La Historia de tres familias: las relaciones de parentesco.  Madrid: Nerea.

 13. Herzog, Tamar (1995) La Administración como un fenómeno social: La justicia penal de la ciudad de Quito (1650-1750), Capitulo 4.Minisrtros, Parentescos, Relaciones Sociales y Ejercicio (prosopografía), pág. 103-158.Madrid: Centro de estudios constitucionales.

14. “el capital social es esas sustancias tangibles (que) cuentan para la mayoría en las vidas diarias de la gente: denominadas buena voluntad, compañerismo, simpatía y relaciones sociales entre los individuos y las familias que integran una unidad  social... Si (un individuo entra) en contacto con su vecino y ellos con otros vecinos, habrá una acumulación de capital social, que puede satisfacer inmediatamente sus necesidades sociales y que puede tener una potencialidad suficiente para la mejora sustancial de las condiciones de vida en toda la comunidad” (Hanifan, 1916:130; en Woolcock 2000). En Portela, M y Gómez, El capital social, las relaciones sociales afectan el desarrollo. Artículo consultado 22 de mayo 2009, disponible en: http://www.grupochorlavi.org/php/doc/documentos/Capital%20social.pdf

 15. “el capital simbólico. Se trata de ciertas propiedades que parecen inherentes a la persona misma del agente, como la autoridad, el prestigio, la reputación, el crédito, la fama, la notoriedad, la honorabilidad, el buen gusto, etc.”.  Así entendido, el capital simbólico “no es más que el capital económico o cultural en cuanto conocido y reconocido”. En Flachsland, C (2003) Pierre Bourdieu y el capital simbólico. Madrid: Campo de Ideas.

 16. El microhistoriador busca afanosamente los datos reales en archivos tras una paciente investigación, porque lo que pretende es reconstruir lo más exacta posible la verdad. Las fuentes más frecuentadas por el microhistoriador son los archivos parroquiales, los libros de notarios, los vestigios arqueológicos, los cementerios, las crónicas de viaje, los censos, los informes de munícipes y gobernadores, estatutos, reglamentos, leyes, periódicos y tradición oral. Luis González (1968)

      17. (…) como han hecho por ejemplo Giovanni Levi (L'ereditd immateriale, 1985) y Simona Cerutti (La ville et les métiers, 1990), que cada configuración social es producto de la interacción de innumerables estrategias individuales: una trama que sólo la observación cercana permite reconstruir. Es significativo que la relación entre esta dimensión microscópica y la dimensión contextual más amplia se haya convertido en ambos casos (a pesar de ser tan distintos) en el principio organizador de la narración. Como ya había visto Kracauer, no se puede trasladar automáticamente a un ámbito macroscópico los resultados obtenidos en un ámbito microscópico (y viceversa) Pp.  41.  Carlo Ginzburg  Microhistoria  dos o tres cosas que se de ella. Universidad de Bolonia: MANUSCRITS, nº12, Gener, 1994, págs. 13-42

http://www.raco.cat/index.php/Manuscrits/article/view/23233/92461

 18.  En relación al origen histórico que fundamenta el carácter multidisciplinar de las redes sociales, por sustentarse en diferentes corrientes del pensamiento y teorías, es abordad con precisión por Scott John (1991) Social network analysis. A handbook, Londres: Sage Press (1-38) En, La teoría de redes sociales .Carlos Lozares (1996) Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Sociología. Bellaterra (Barcelona). España.

 19. Las Redes Sociales pueden definirse como un conjunto bien delimitado de  actores -individuos, grupos, organizaciones, comunidades, sociedades globales,  entre otros, vinculados unos a otros a través de una relación o un conjunto de  relaciones sociales. Mitchell (1969:2) añade que las  características de estos  lazos en tanto que totalidad pueden ser usados para interpretar los comportamientos sociales de las personas implicadas, pero parece más bien un objetivo genérico que un criterio especifico de definición. Otras definiciones son más instrumentales o más centradas en el aparato metodológico, como la de Freeman (1992: 12): “colección más o menos precisa de conceptos y procedimientos analíticos y metodológicos que facilita la recogida de datos y el estudio sistemático de pautas de relaciones sociales entre la gente”. El rasgo más característico de las redes sociales consiste en que requieren conceptos, definiciones y procesos en los que las unidades sociales aparecen vinculadas unas  a otras a través de diversas relaciones (S. Wasserman y K. Faust, 1994:6). En, Carlos Lozares, ibídem.

20.En general la red es un constructo relacional, en el cual las descripciones se basan en los conceptos de vínculos –ties- que unen actores –nodes- que pueden ser personas, grupos organizaciones o clusters de vínculos- así como de personas- en un sistema social (pág. 25) Sanz, Luis. Análisis de redes sociales: o cómo representar las estructuras sociales subyacentes .Unidad de Políticas Comparadas (UPC) Grupo de Investigación sobre Políticas de Innovación, Tecnología, Formación y Educación (SPRITTE) Julio de 2003 http://www.iesam.csic.es/doctrab2/dt-0307.pdf

21. El análisis de redes sociales generalmente estudia la conducta de los individuos a nivel micro, los patrones de relaciones -estructura de la red- a nivel macro, y la interacción entre los dos niveles. Ibídem (pp.21)

 22. (Cf. Wasserman et. al.: 1994) en Sanz Menéndez, Luis, J.R Fernández Y C.E García (1999) Centralidad y cohesión en las redes de colaboración empresarial en la I+D subsidiaria. Papeles de Economía Española, nª81, pp. 219-241.

 23. La comunidad de investigadores que desarrollan modelos y métodos se ha consolidado actualmente en torno a algunas  revistas, entre las que destaca Social Networks y Connections, la revista de la International Network for Social Network Analysis3. Por otro lado, el desarrollo de paquetes informáticos específicos4 ha permitido la expansión de los trabajos, más allá de las herramientas tradicionales del análisis de conglomerados (clusters) y de escalado multidimensional (MDS), presentes en los paquetes estadísticos al uso. Los paquetes informáticos de ARS actuales permiten alternar fácilmente entre matrices y representaciones gráficas:

 Ucinet 6 y Netdraw (http://www.analytictech.com), Pajek (http://vlado.fmf.uni-lj.si/pub//networks/pajek/),Netminer (http://www.netminer.com/NetMiner/home_01.jsp)  (http://www.redes-sociales.net)

  24. Comentario en torno al tema abordado en el presente ensayo durante el proceso de discusión, preliminar a la entrega. Tamar Herzog-profesora del curso historia del poder, doctorado CPST-UC-   Comunicación virtual/24 mayo 2009.

 25. “La microhistoria, por lo tanto, tiene una localización muy específica en la llamada “nueva historia”. No fue tan solo corregir aquellos aspectos de la historiografía tradicional que parecía no funcionar ya. Es más importante combatir el relativismo, el irracionalismo y el reduccionismo del trabajo del historiador en una actividad puramente retorica que interprete textos y no los sucesos mismos.” Levi. 1993:13 Sobre Microhistoria, en Alicia Poderti, La nueva historia sociocultural. Konvergencia, Filosofía y Culturas en Dialogo. Año Número 17, abril 2008. http://www.konvergencias.net/aliciapoderti161.pdf

    26  “se conoce una verdad que no se alcanzaría por otros caminos, aunque esto contradiga al patrón de investigación y progreso con que la ciencia acostumbra a medirse” en Gadamer (1984) citado por Miguel Martínez Miguélez (ibídem)

27. Ser transdisciplinario es poder integrar equitativamente estos conocimientos, como una sola totalidad. Es hacer valer, de igual para igual las variables no tangibles, lo difícil de comprobar y de describir por los procedimientos estadísticos. La transdisciplinariedad no vendrá por un estricto desarrollo de procedimientos transdisciplinarios, sí de raciocinios que incluyan más sentimiento-comprometimiento, ciencia y arte a la vez, como producto entre lógica y naturaleza humana. Vilar, S. (1997). La nueva racionalidad: comprender la complejidad con métodos transdisciplinarios. Editorial Kairós. Barcelona, España.

 Bibliografía Fundamental

   Ginzburg, Carlo (1995)  El queso y los gusanos: el cosmos de un molinero del siglo XVI.Barcelona: Muchnik 

Herzog, Tamar (1995) La Administración como un fenómeno social: La justicia penal de la ciudad de Quito (1650-1750).Madrid: Centro de estudios constitucionales.

Levi, Giovanni (1990) La Herencia Inmaterial. La historia de un exorcista piamontés del siglo XVII. Capitulo segundo La

Historia de tres familias: las relaciones de parentesco.   Madrid: Nerea.

 Lozares, Carlos (1996) La teoría de redes sociales. España: Universidad Autónoma de Barcelona. Departamento de Sociología. Bellaterra.

 Sanz, Luis. Análisis de redes sociales: o cómo representar las estructuras sociales subyacentes .Unidad de Políticas Comparadas (UPC) Grupo de Investigación sobre Políticas de Innovación, Tecnología, Formación y Educación (SPRITTE) Julio de 2003.

Serna, Justo y Pons Anaclet (2000) Como se escribe la Microhistoria. España: Frónesis. Universidad de Valencia.

 

 

 

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Comentarios Microhistoria: práctica de carácter experimental comprendida desde las redes sociales.

Hola Neria. Me ha parecido muy bueno tu artículo, te felicito. Soy docente en ciencias sociales y me gusta trabajar la microhistoria como proyecto de aula. Para mi8 labor tu artículo ha sido enriquecedor.
Araly Araly 04/04/2010 a las 22:48
estimada Araly es muy interesnate tu labor educativa, ¿pero para que los proyectos? debvemos darle sentido a lo que los estudianes o participantes deben aprender, creo que realizar proyectos de aula es algo que debe ir más alla, ellos deben aprender desde los principios de su formacion que deben asumir una responsabilidad para con la sociedad en la  cual se desenvueven, derribar los muros del liceo y comprometer a las comunidades con tu labor educativa seria lo ideal, asi los estudiantes sentirin en carne propia para que hacen un proyecto, solo asi  modificaran las realidades que viven, como consejo te digo que evites proyectos de gabeta, dirigelos a ser profesionales de verdad, verdad, que apliquen lo que aprendan y desde temprano empiecen a servirle adecuadamente a esta hermosa patria, solo asi promoveras el desarrollo de la capacidad creativa en ellos, gracias
wilson guerrero wilson guerrero 07/07/2011 a las 17:23

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